Este caso real muestra cómo una tutela laboral permitió reclamar por un profesional con 16 años en una institución que fue despojado de sus funciones a raíz de una denuncia interna que nunca se resolvió, y que terminó despedido poco después de volver de una licencia médica.
Resumen del Caso
- Materia: Tutela laboral por vulneración de derechos fundamentales con ocasión del despido
- Lugar y año: Sur de Chile, 2024 a 2025
- Sector: Institución privada
- Resultado: Avenimiento cercano a $18,5 millones
El Punto de Partida
El profesional había ingresado a la institución en 2011, primero con contrato a honorarios y, desde 2018, con contrato de trabajo indefinido. Tenía a su cargo programas y actividades en los que participaban personas externas a la institución, y su remuneración superaba los $1,7 millones mensuales. En 16 años su desempeño nunca había sido cuestionado.
Los Hechos
A mediados de 2024, una persona que participaba en un programa que él tenía a su cargo presentó en su contra una denuncia ante la comisión interna encargada de conocer situaciones de acoso, violencia y discriminación. Le atribuía comentarios inapropiados y un trato preferente hacia otros participantes. El profesional negó los hechos desde el primer momento y acompañó antecedentes que los hacían inverosímiles.
La institución admitió la denuncia a trámite. Pero el procedimiento nunca llegó a una resolución que se le comunicara; no hubo un informe, una conclusión ni una sanción formal que él pudiera conocer e impugnar. Lo que hubo fue otra cosa. A fines de mayo de 2024 su jefatura directa le comunicó verbalmente que se le reducirían sus actividades.
Cuando pidió explicaciones por escrito, recibió la copia de una comunicación interna de comienzos de junio en que otra área de la institución solicitaba apartarlo de una de sus actividades, “para disminuir las tensiones”, mientras la denuncia se tramitaba. Con el paso de las semanas le fueron retirando el resto de sus tareas, hasta dejarlo sin funciones. Sus actividades fueron asignadas a otras personas, a la vista de sus compañeros de trabajo.
La situación afectó seriamente su salud y tuvo que hacer uso de licencias médicas. Presentó además una denuncia ante la Inspección del Trabajo por la supresión de sus funciones. Poco después de regresar de sus licencias, y antes de que la Inspección alcanzara a fiscalizar, la institución lo despidió por necesidades de la empresa, alegando la supresión de su cargo. Días después la fiscalización se realizó igualmente; la Inspección constató que, durante la vigencia del contrato, el trabajador había sido apartado de todas sus funciones, y multó a la institución.
Lo que Planteamos
Presentamos una denuncia de tutela laboral por vulneración de derechos fundamentales con ocasión del despido, conforme a los artículos 485 y 489 del Código del Trabajo, y en subsidio una demanda por despido injustificado. Pedimos además la restitución del aporte al seguro de cesantía que se había descontado de la indemnización.
Sostuvimos que se habían vulnerado la honra y la integridad psíquica del trabajador, que el despido tenía el carácter de represalia por haberse defendido de acusaciones que consideraba falsas y por haber recurrido a la Inspección del Trabajo, lo que la ley protege bajo la garantía de indemnidad, y que además constituía un trato discriminatorio por su estado de salud, deteriorado precisamente a consecuencia del trato recibido.
Los Indicios de la Tutela Laboral
En una tutela laboral el trabajador no necesita probar plenamente el motivo del despido; necesita aportar indicios suficientes, y con ellos es el empleador quien debe explicar su decisión. Aquí los indicios eran varios y concordantes. Un procedimiento interno que nunca se cerró y que, pese a ello, produjo efectos sancionatorios.
La supresión total de funciones, documentada en los propios correos de la institución. La humillación ante sus pares. El deterioro de su salud, con licencias médicas. Una denuncia ante la autoridad seguida, pocos días después, de un despido. Y una causal, la supresión del cargo, difícil de sostener respecto de un cargo cuyas funciones seguían existiendo y se estaban repartiendo entre otras personas.
La institución, por su parte, sostuvo que la reducción de actividades respondía a las licencias médicas del trabajador. Pero la comunicación interna de junio, anterior a cualquier licencia, mostraba que la decisión de apartarlo se había tomado a raíz de la denuncia.
El Resultado
En 2025 la tutela laboral terminó con un avenimiento cercano a los $18,5 millones a favor del trabajador.
Lo que Enseña Este Caso
Una denuncia interna debe investigarse con seriedad, pero el procedimiento también debe respetar los derechos de la persona denunciada. Aplicarle en los hechos una sanción antes de que exista una resolución, sin darle la posibilidad de conocerla ni de impugnarla, puede constituir una vulneración de derechos fundamentales, y el despido que viene después se mira con esa historia detrás.
La lección práctica es guardar todo. Los correos en que se comunican decisiones, las comunicaciones internas que las explican, las fechas de cada licencia y de cada denuncia. En este caso, un correo de una jefatura explicando por qué se apartaba al trabajador de una actividad fue la pieza que desmontó la versión de la institución.
Preguntas Frecuentes sobre Tutela Laboral
¿Qué es la tutela laboral?
Es un procedimiento especial, regulado en los artículos 485 y siguientes del Código del Trabajo, que protege los derechos fundamentales del trabajador, como la integridad física y psíquica, la honra, la vida privada, la libertad de expresión y la no discriminación, frente a vulneraciones cometidas por el empleador.
¿Qué es la garantía de indemnidad?
Es la protección frente a las represalias del empleador por el hecho de que el trabajador haya presentado una denuncia ante la Inspección del Trabajo o ejercido acciones judiciales. Un despido que responde a esa motivación puede reclamarse mediante una tutela laboral.
¿Qué indemnización corresponde si se acoge una tutela laboral por despido?
Además de las indemnizaciones por despido con su recargo, el tribunal fija una indemnización adicional de entre 6 y 11 remuneraciones mensuales, según el artículo 489.
Si necesitas presentar una tutela laboral, puedes revisar mi página de abogado especialista en tutela de derechos fundamentales en Puerto Montt y la de abogado especialista en acoso laboral en Puerto Montt, o escribirme para evaluar tu caso de forma confidencial.
Los nombres de las partes y los datos que permitirían identificarlas se omiten por confidencialidad. Cada caso depende de sus hechos y de su prueba, y los resultados obtenidos en causas anteriores no garantizan un resultado similar en otras.