Hoy, cuando la igualdad de género es una aspiración ampliamente compartida, resulta desalentador constatar que la brecha salarial entre hombres y mujeres todavía persiste. Muchas mujeres siguen recibiendo una remuneración inferior a la de sus colegas hombres por realizar el mismo trabajo. Esta discriminación no solo afecta su bienestar económico, sino también su confianza y su desarrollo profesional.
En esta entrada te explico qué dice la ley chilena sobre la igualdad salarial, cómo detectar una diferencia injustificada de remuneraciones y qué pasos puedes seguir para reclamar.
En Resumen
Estas son las ideas principales sobre la igualdad salarial que desarrollo en este artículo.
- La igualdad salarial entre hombres y mujeres que prestan un mismo trabajo está consagrada en el artículo 62 bis del Código del Trabajo.
- Las diferencias de remuneración solo se justifican por criterios objetivos, como capacidades, calificaciones, idoneidad, responsabilidad o productividad.
- Si se vulnera la igualdad salarial, la trabajadora puede reclamar primero en la empresa y luego demandar en procedimiento de tutela laboral.
- La clave de un caso de igualdad salarial es la comparación con uno o más trabajadores que hacen el mismo trabajo y ganan más.
La Realidad de la Discriminación Salarial
Las mujeres están cada vez más calificadas y se destacan en todos los ámbitos. Sin embargo, las estadísticas siguen mostrando una brecha salarial persistente entre hombres y mujeres. Esa diferencia no es un reflejo de sus habilidades ni de su dedicación, sino, en muchos casos, una consecuencia de sesgos de género que se arrastran en las organizaciones.
Muchas veces la discriminación salarial no es evidente. Puede esconderse detrás de cargos con nombres distintos para funciones iguales, bonos que se asignan con criterios poco claros o incrementos de sueldo que no se otorgan por igual. Por eso es importante conocer tus derechos y saber qué preguntar.
¿Qué dice la ley chilena sobre la igualdad salarial?
El artículo 62 bis del Código del Trabajo establece que el empleador debe dar cumplimiento al principio de igualdad de remuneraciones entre hombres y mujeres que presten un mismo trabajo.
La misma norma aclara que no se consideran arbitrarias las diferencias objetivas en las remuneraciones que se funden, entre otras razones, en las capacidades, calificaciones, idoneidad, responsabilidad o productividad. En otras palabras, una empresa puede pagar distinto a dos personas, pero debe poder justificar esa diferencia en criterios objetivos, y nunca en el sexo.
Además, la ley exige que el reglamento interno de la empresa contemple un procedimiento para que los trabajadores puedan reclamar por infracciones a este principio, y que la empresa responda por escrito dentro de un plazo de treinta días. Las empresas de mayor tamaño deben mantener, además, un registro de los cargos o funciones y sus características técnicas esenciales.
¿Cómo sé si estoy siendo discriminada en mi remuneración?
Algunas señales de alerta son:
- Un compañero que realiza las mismas funciones, con similar experiencia y responsabilidad, recibe un sueldo base o bonos mayores.
- Al asumir un cargo que antes ocupaba un hombre, se te asigna una remuneración inferior sin una razón objetiva.
- Los aumentos de sueldo, bonos o ascensos se otorgan preferentemente a hombres, sin criterios claros.
- Tu remuneración disminuye o se estanca después de tu maternidad o de tu regreso de un permiso postnatal.
¿Qué puedo hacer si me pagan menos que a un hombre por el mismo trabajo?
El camino que establece la ley tiene dos etapas:
- Reclamo interno: Primero debes presentar un reclamo conforme al procedimiento que establece el reglamento interno de tu empresa. Hazlo por escrito y guarda una copia con constancia de recepción. La empresa debe responderte, también por escrito y en forma fundada.
- Demanda de tutela laboral: Una vez concluido el procedimiento interno, si la respuesta no es satisfactoria, puedes demandar ante el Juzgado de Letras del Trabajo mediante el procedimiento de tutela de derechos fundamentales.
También puedes denunciar la situación ante la Inspección del Trabajo, que puede fiscalizar el cumplimiento de estas obligaciones por parte de la empresa.
¿Cómo se construye un caso sólido?
Para demostrar la discriminación salarial es esencial reunir pruebas que permitan comparar tu situación con la de otros trabajadores. Algunos documentos útiles son:
- Tus liquidaciones de remuneraciones, contrato y anexos.
- La descripción de tu cargo y la de los cargos con los que te comparas.
- Tus evaluaciones de desempeño, reconocimientos y capacitaciones.
- Correos o comunicaciones donde consten tus funciones reales.
- La respuesta de la empresa a tu reclamo interno, que muchas veces revela si existen o no criterios objetivos que justifiquen la diferencia.
Muchas veces no tendrás acceso directo a las remuneraciones de tus compañeros. En esos casos, el juicio permite solicitar al tribunal que ordene a la empresa exhibir documentos, como liquidaciones o registros de cargos. Por eso, la estrategia probatoria debe planificarse desde el principio.
¿Qué puedo obtener con la demanda?
Si el tribunal constata la discriminación, puede ordenar que se corrija la situación, que se paguen las diferencias de remuneraciones que correspondan y que se indemnice el daño causado. Si la diferencia salarial fue acompañada de otras conductas, como un trato hostil o un despido, esas situaciones también pueden incluirse en la acción.
Preguntas Frecuentes sobre la Igualdad Salarial
¿Mi empresa puede pagarme menos porque tengo menos antigüedad?
Puede haber diferencias justificadas en criterios objetivos, como la experiencia o la responsabilidad. Lo que no puede ocurrir es que la antigüedad se use como pretexto para encubrir una diferencia basada en el sexo.
¿Me pueden despedir por reclamar la igualdad salarial?
No. Despedir a una trabajadora como represalia por reclamar es una vulneración de la garantía de indemnidad, que puede ser impugnada mediante una acción de tutela laboral.
¿La igualdad salarial solo protege a las mujeres?
El artículo 62 bis protege la igualdad de remuneraciones entre hombres y mujeres. En la práctica, la brecha afecta mayoritariamente a las mujeres, pero el principio rige para ambos.
Recuerda; nadie debería ser subvalorado o recibir un salario más bajo por su género. Si tú o alguien que conoces ha experimentado una remuneración desigual, es hora de actuar. Como abogado laboral tengo experiencia en casos de discriminación. Escríbeme al email camilo@abogadojara.cl o al WhatsApp +56 9 8729 5022, para que analicemos tu caso y defendamos tus derechos.
Para ver cómo se aplican estos criterios en la práctica, puedes leer el caso real Años de discriminación salarial corregidos con el paso al estamento profesional, o revisar la sección completa de casos reales de derecho laboral.
Escrito por Camilo Jara Pacheco, abogado laboral con más de 10 años de experiencia en juicios laborales en el sur de Chile. Revisado en septiembre de 2026.